Traer a Matteo, sería lo más fácil del mundo, si no fuera porque antes de todo, teníamos que decirle la verdad de lo ocurrido. - Cariño, Matteo, no puede venir – Los ojos de Anna se posaron en mí, pidiendo por ayuda - Don Fabio, Matteo vendrá – trate de buscar las palabras, pero parecía que mi cabeza se había quedo en blanco - ¿Qué pasa? – don Fabio, era un hombre inteligente, la falta de palabras debió alertarlo de que algo no iba bien - Matteo, sufrió un pequeño percance vial - ¿Cómo? – preguntó alterado - Tranquilo cariño, nuestro hijo está bien, tiene una fractura que ha sido tratada, sólo queda esperar su recuperación, mañana Conti, le firmará el alta – Anna, estuvo serena, mientras explicaba lo ocurrido - ¿Es el mo

