Me puse a cuatro patas de nuevo y seguí chupando la polla de Max. Pasha se paró detrás de mí y comenzó a entrar lentamente en mi entrepierna. – Vika, eres una chica muy hermosa, eres sexy, – Pasha dijo suavemente. – Hermana, ¡de verdad eres una bomba! – Max estuvo de acuerdo con él y acarició mi cabeza. Me conmovieron mucho los cumplidos de los hermanos. Miré a Max y lágrimas de gratitud brotaron de mis ojos. No entendí lo que me estaba pasando. Todo dentro de mí gritaba y gemía. Y me di cuenta claramente de que la cercanía con los hermanos es algo prohibido. Esto es ilegal. Esto es algo terrible, prohibido por la sociedad. No debería haber tenido contacto s****l con ellos. Pero maldita sea, cuando Max me mira así, estoy listo para cualquier sacrificio. Me encanta cuando Max me mira c

