Tomando su pene dormido en mi boca, inmediatamente comencé a hacer movimientos para tragar, como si tratara de tragar el glande. Lamiendo rápidamente toda su polla, le escupí para un deslizamiento máximo. Mientras le chupaba la polla a Max, él se comunicaba activamente con Pasha y el tío Kostya y comentaba sus sentimientos. Durante varios minutos trabajé con la boca sin descansar hasta que me detuvo. – ¡Vika, más despacio! Te estás esforzando mucho. – Una sonrisa sarcástica cruzó por su rostro. – No quieres que me corra rápido, ¿verdad? No quería parar, pero entendí que Max no quería correrse en mi boca. Evidentemente, Max quiere tener la fuerza para probar mis otros agujeros. – ¡Detente, libera mi polla! – ordenó Max ya con voz ronca. – Nunca había visto a una puta chupar una polla

