Narra Conrado — Ya te dije Tía, estoy bien, eso que te dijeron no era cierto, en casa todo está bien, ahora debo irme a clases, estan tratando un tema muy importante — la escucho levantarse, y pronto me alejo de la entrada para esconderme en el salón de profesores que se encuentra a dos salones mas de distancia. Sus pasos apresurados por el pasillo se detienen cuando me asomo para enfrentarla, viene cabizbaja y afligida y preocuparme es inevitable, me importa su vida, me importa lo que le pase mas de lo que debería y mientras mas sé de ella mas me angustia, algo hay detrás de ella, algo le pasa, algo no está bien. — Virginia ¿Estás bien? — me ve un segundo antes de bajar su cabeza y cubrir con sus manos su cara, como si estuviera al borde, al límite de explotar, asi como lo hizo anoche

