Cuando por fin llegamos a la casa, ni siquiera me espere a que Izan estacionara, me baje de la camioneta y me metí a la casa, para mi desgracia Biel pensó exactamente lo mismo
-Sira ven acá-
Yo me aleje claramente ignorándolo y me dirigí hacia el comedor, ya era hora de cenar y nuestros padres esperaban ya en el comedor
-Hola papi-
Me acerque a mi papa y le plante un beso en la mejilla y el dejo de leer los reportes de los asesinatos para dedicarme toda su atención
-¿Donde estas mocosa?-
Los gritos retumbaban en la mansión, así de fuerte gritaba ese bruto
-¿Sira que hiciste?-
-Yo nada- revolotee mis pestañas y mi papá solo podía negar con la cabeza -¿Donde esta mamá?-
-En la cocina-
Sali del comedor justo en el momento exacto en el que Biel entro
-Ya llegue mamá-
-¿Donde andabas criatura?-
-Di una vuelta por la cafetería-
Mamá estaba dando indicaciones para poner la mesa y los platillos que se habían cocinado
-Y esa inocente vuelta hizo que tus hermanos salieran como locos de la casa-
Mamá me dedico una mirada irónica y yo me encogí de hombros
-Anda, ya ve a sentarte que ya vamos a comer-
Sali de la cocina y vi que los gemelos ya estaban junto a papá seguramente contándole todo y Biel poniendo de su propia cosecha por si acaso.
Yo me acerque con no tan fingida indiferencia y me senté a lado de papá
-¿Es cierto lo que me están diciendo tus hermanos?-
Papá dejo de lado su puro y se giro para verme
-Solo me pidió indicaciones, además a Americo no le sonó el nombre, solo tome el te que Americo preparo y me fui porque Izan y esa bestia ya habían llegado-
-Mira niña, que por tus estupideces pudimos quedar expuestos-
Papá alzo la mano y con ese simple gesto Biel dejo de ladrar y miro a Izan
-Americo nos dio sus datos, Patricio Vital-
Izan le extendió una hoja con la información de el, ¿En que momento la saco si acabamos de llegar, papá leyó la información en silencio
-Hora de comer, querido deja eso-
Papá soltó la hoja y los sirvientes nos sirvieron la comida y comimos en un silencio un tanto incomodo.
Papá fue el primero en terminar
-Los veré en mi despacho- Tomo la hoja que Izan le dio y se fue a su despacho, los gemelos se apuraron a comer y se fueron detrás de papá y yo no tenia la intención de ir tan rápido
-¿De que quiere hablar tu papá con ustedes-
Yo jugueteaba con los restos de mi comida, tarde oh temprano mamá se iba a enterar y más valía por mi bien que fuera ahora y no después
-Lleve a un desconocido a la cafetería, me invito una bebida como agradecimiento y eso es todo-
Mamá soltó un suspiro, solo espero que sea de esos suspiros de los buenos
-Americo reacciono al ver al sujeto-
Negue con la cabeza
-No le pareció familiar, pero aun así estaba atento-
Mamá solo pudo asentir, levanto los platos incluido el mío y esa era su manera de decir que me estaban esperando
-Vamos al despacho-
Mamá tomo mi mano y fuimos en busca de papá
Los gritos de Biel se oían por toda la casa, me sorprende que no provocara un tiroteo en ese momento, por lo impulsivo que es suele hacer un caos de algo que debe de ser discreto
Toque dos veces la puerta
-Pasa-
Yo me senté en medio de los gemelos y mamá se sentó en el descanso del brazo de la silla de papá
-Bueno, se a investigado a ese sujeto-
Papa me dio la hoja que Izan le había dado, leí la información, pero hay algo que no cuadraba, lo se porque eh leído los reportes de los asesinos, es como un curriculum pero de asesinatos y en la hoja de el suena muy perfecto todo, alce la vista y papá asintió
-¿Es un encubierto?-
Pregunte, pude ver como las manos de Biel se volvían unos puños blancos
-Eso parece, Americo va estar pendiente de el, le dará trabajos sencillos y veremos que es lo que pasa-
Soltó papá, pero había algo que falta
-Te mandaremos a otro país a estudiar-
Mamá se paro de golpe, Izan negó en silencio y Biel se ¿Relajo?
-¿Por que?-
-Hija, no podemos arriesgarnos a que te haga algo oh que te utilice en nuestra contra-
-No dejaría que algo así pasara-
Avente la hoja a su escritorio, mamá la tomo y comenzó a leer
-No me voy a arriesgar-
-Papá, llamaría mucho más la atención si un día la vio y al siguiente ya no, eso nos podría en el sitio que hemos evitado estar-
Soltó Izan y yo voltee para verlo
-Esto es ridículo, déjamelo a mi, esta noche terminara muerto-
Sentencio Biel, papá sopesaba sus opciones, me le quede viendo a mamá, se que ella encontraría la mejor manera de solucionar las cosas
-Déjenmelo a mi-
Solté de golpe, todos se me quedaron viendo incrédulos
-Si vuelvo a verlo, buscare entablar una amistad con el, buscare la manera en la que el quede comprometido, su caso se ira a la basura-
-No seas estúpida Sira ¿Qué puedes hacer tu contra un encubierto?- me escupió Biel
-Seguro algo mejor que acribillarlo en la calle- Mire con desdén a Biel
Pero el silencio de los demás se hizo notar aun más, ellos estaban contemplando mi opción
-Vamos, no estarán tomando en cuenta lo que dijo- Soltó Biel realmente sorprendido
-Se que puedo hacerlo, para eso eh estado aprendiendo de cada asesino ah que eh conocido-
-No me gusta, quedarías demasiado expuesta, no siempre podrás llevar un arma-
Sentencio Izan
-Vamos, si yo cometí el error, dejen que yo me encargue de el-
Mamá tomo el hombro de papa y le dio un pequeño apretón, en cierto punto lo que decía no estaba tan alejado de la realidad y por el zumbido del teléfono que me dieron para aparentar comenzó a vibrar hace poco
-Bien te encargaras tu, sabes que hacer y sabes como reaccionar, pero tu entrenamiento será mucho más duro ahora, antes entrenabas para defenderte, ahora entrenaras para matar a sangre fría-
Accedió papá y las reacciones en el cuarto variaron, papá una cara de desilusión, una pequeña lagrima rodo en el rostro de mamá, Izan comenzó a maquinar un plan, Biel irradiaba furia y yo temblaba de la emoción