En cuanto llegaron a casa, Cooper reunió a todo el personal para presentar oficialmente a su mujer, ya se los había dicho antes, pero quería que Rachel se sintiera realmente, la señora de la casa. Cenaron y disfrutaron en familia la dicha de estar juntos y después de arropar a Junior para que se durmiera, fueron a su habitación, era su primera noche como una pareja formal, Cooper la tomó en sus brazos para entrar a la alcoba nupcial y ella sintió que flotaba entre nubes de algodón. —Quiero que nos casemos cuanto antes hermosa, quiero que seas mi esposa, ante dios, y ante el mundo entero, ¿Te parece bien este fin de semana? —Cuando tú quieras mi amor, si por mi fuera, nos casaríamos mañana mismo. —Mañana es demasiado pronto, necesitamos más tiempo para organizar una boda, porque quiero

