El automóvil aparca cerca de la villa, precisamente a un kilómetro mientras desaparece rápidamente, Milo toma la delantera asegurándose que no hay enemigos cerca mientras Evelyn arregla su capa. ― ¿Dónde vamos mamá? ― Gaia observa a su madre colocarle la misma capa y capucha que lleva ella. ― Volveremos a casa ― responde sonriente. ― ¿Casa? Creí que estábamos en casa ― comenta Vlad acercándose listo para partir. ― No, ustedes eran muy pequeños cuando dejamos la Villa y no hace mucho tiempo ― suspira recordando ― Es tiempo de que regresemos, tenemos amigos y familiares allá que necesitan de nosotros. ― Bien ― asiente el niño. ― Quiero pedirles algo ― coloca una mano en cada uno de sus hijos, precisamente en su mejilla ― Deben estar atentos a todo y todos cuando lleg

