Los ojos de todos los presentes se clavan en los dos recién llegados alternando entre ambos, Draco camina hasta estar al lado de Evelyn con la frente en alto y con todo su porte egocéntrico; una sonrisa sobradora, galante y retadora se dibuja en sus labios mientras observa a todos los estirados vampiros que alguna vez se burlaron de él y que ahora se ven sometidos al mando de Bram. ― Parece que estás sorprendido ― suelta la pelinegra tranquila. ― Admito, esperaba que tuvieras a tu lado a cualquier lacra que existiera ― observa a Draco ― Pero me sorprende ver que también los nobles han perdido la cabeza por tu causa ― desvía la mirada hasta Diana ― Que decepción. Kauris y Erosh observan boquiabiertos a la joven, desde su desaparición misteriosa aquella noche pensaron que quizás

