–¡Vaya! –¿Qué? –pregunté –. ¿Me lo puse mal? ¿Tengo algo? Me llevó una hora vestir y peinar a Michelle, ella estaba batallando con todo, se quejaba que el vestido le daba demasiado calor y terminé colocando el aire acondicionado, de cualquier forma afuera iba a hacer frío y el vestido ya no le daría calor, tuve que repetir el peinado tres veces hasta que le quedo bien y cuando ya era tarde tuve que correr al baño para cambiarme, terminé dejando mi cabello suelto, ya volvía a ser largo, como lo tenía antes de venir acá, me coloqué un poco de maquillaje, pero la expresión de Warren me puso nerviosa. –Te ves hermosa. –Pala mosa –sonrió Michelle. –Gracias princesa. Ella sí se veía como una hermosa princesa con su vestido blanco y listón rojo de la cintura, sus zapatillas blancas y s

