11. Recuerdos del pasado IV

1897 Palabras

Lucía Reyes Desde el primer momento en que vi a Stefano, algo en su mirada me desconcertó. Había una dureza en sus ojos, como si estuviera acostumbrado a cargar con el peso del mundo, como si cada día le hubiera arrancado un pedazo de alma que ya no podía recuperar. Su expresión, siempre tan seria, tan distante, me hizo sentir una curiosidad que no pude ignorar. Recuerdo claramente el primer día en que lo vi con su camiseta rasgada, mostrando esos tatuajes en sus brazos. No eran sólo dibujos en su piel; era como si su cuerpo estuviera marcado por las cicatrices de una vida que nunca había elegido, una vida llena de dolor, lucha y, tal vez, arrepentimientos. Su cuerpo, robusto y tatuado, hablaba por sí mismo: un hombre que, a pesar de la fachada dura que tenía, parecía tener un alma rota

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR