Los ejércitos de todos los países se prepararon. Ante una amenaza que solo se habían imaginado y retratado en las películas de ciencia ficción, nadie sabía realmente qué hacer, ni siquiera las potencias militares como Rusia y China. El presidente de la potencia mundial en esos momentos, Alexei Ivanov, estaba contra las cuerdas. Había tenido que ordenar la captura de su propia nuera ante la presión de la comunidad internacional. Todos esperaban respuestas sobre lo que estaba pasando, y él también, y según lo dicho por el rey alienígena que les había declarado la guerra, ella sabía sobre esta gente, o bueno...sobre estos extraterrestres. Mientras que hombres y mujeres con buena salud y capaces de levantar un arma eran llamados a filas, aun en contra de su voluntad, Alexei estaba atendie

