Sariel sacó su mano por la ventana para poder sentir algunos copos de nieve caer en su mano. A su bebé le gustaba el invierno, se lo había hecho saber hace una semana apenas empezó a nevar en Emrystiel, dando ansiosas pataditas. Apenas tenía cinco meses de embarazo, pero considerando que su bebé es mitad nefilim, crecía más de lo normal en el vientre, tal y como lo habían hecho ella y sus demás hermanos nefilim, que su periodo en el vientre solo había durado seis meses. Ya todo estaba preparado para el parto, de hecho. La habitación que compartía con Marco ya estaba preparada con canastos llenos de toallas limpias y todos los implementos que necesitarían para traer al mundo al príncipe heredero de Emrystiel. Príncipe. El pueblo siempre se refería a un varón cuando hablaban del ser que ll

