Nicolas y Emma se miraron, era el último correo que mandaron a la escuela de Londres, una de las mejores. Emma tomó su mano y los dos presionaron el botón de enviar. - Se envió – susurro Emma – Fue la última escuela. - La última – susurro Nicolas al ver como se había enviado el último correo, miró a Emma con una sonrisa y la abrazo – Roguemos porque en alguna me acepten. - Te aceptaran amor – dijo Emma acariciando su espalda – Has creado una obra de arte, todos la amaran. - Eso espero – le sonrió – Gracias por estar conmigo en este proceso. - Siempre – susurro antes de darle un beso en los labios – Te amo. - Yo te amo más – susurro mirándola – Vamos a decirles a mis padres, creo que están en el jardín. - Está bien, vamos. Los dos salieron de su habitación y fueron al jardín, sus pa

