—Demian. —¿Si? —Antes de irnos, ¿Podrías mostrarme el resto de tu casa? —pregunto jugando con mis pulgares, me da una sonrisa y me toma por la cintura acercándome a él; hemos estado entretenidos las últimas horas, además de nuestra plática en la cama, seguimos jugueteando en la ducha, el baño es bastante amplio, creo que a mi novio le gustan los lugares espaciosos, aunque gracias a ello pudimos hacer bastantes maniobras que me pusieron a temblar de la excitación. —De hecho quería que tú y yo desayunáramos antes de irnos, darte un paseo por Nueva Orleans. —Dejaste tu auto en Salem —espeto ganándome una media sonrisa junto a esos ojos centellantes azulinos. —No es el único auto que tengo, linda, hay aun muchas cosas que debes conocer de mí. —Y muchas cosas que debes contarme aun acerc

