NICHOLAS No podía creer lo que mis ojos veían, por un momento pensé que estaba alucinando y que la imagen de Amalia en ese vestido n***o y esas botas por encima de la rodilla eran solo producto de mi imaginación que ya me había jugado una mala pasada varias veces antes con ella. Estaba en el vip tomando un trago con los abogados más importantes de mi estudio que habían decidió venir a este lugar a celebrar haber ganado un caso importante. Yo no quería venir, pero me insistieron y al final pensé que quizás era buena idea venir a tomar un trago para quitarme un poco el estrés que estaba teniendo. Emily no me deja en paz y desde que había decidido que la boda seria en dos meses, todo era un reclamo porque yo no colaboraba en nada. Y era demasiado obvio ya que realmente no me interesaba e

