Es bien conocido que en mi país y más que todo en mi región la violencia golpeó con fuerza tanto a las ciudades, pero con más terror y sangre al campo, ya que los campesinos apegados a sus tierras, no quisieron salir de allí y prefirieron morir acribillados por los bandidos, estos no tenían escrúpulos , no tenían corazón y pensaría yo que mucho menos alma, fue así que acabaron, con hombres, mujeres y niños, todo aquel que pareciera ser una amenaza para sus intereses, eran muertos a tiros o a cuchillo según el ánimo del comandante de turno de los bandoleros. Estaba por cumplir cinco años, cuando llegaron a mi casa, allí vivíamos, mi padre, mi madre, mi hermano de 10 años y yo, los escuchamos llegar a caballo, los perros ladraron con furia, a pesar que no eran agresivos, en aquella noche, c

