¡AUTOR! Las piernas de Emilia flaquearon, su cuerpo se hizo alfeñique, sus rodillas se doblaron y ante el rápido agarre de Eduany se desató dentro de su vientre un descontrol total. Se miraron directo a los ojos, ella se perdió en esa mirada azul que la traspasaba por completo, y él buscaba en esos ojos de pradera recuerdos de su pasado. Ante el contacto de esas manos sujetando su cuerpo, Emilia sintió la aceleración de su corazón, sus oídos quedaron sordos y su respiración se detuvo. Pensó que jamás volvería a ver a el padre de su hijo, que el único recuerdo que guardaría de él sería besándose con otra frente a él altar y luego partiendo sin importarle cómo había quedado destrozado su corazón. Una vez que su Emilia interna reaccionó, lo apartó con enojo —¡No me toques! —, miró a todos l

