* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Austral * * * * * * * * * * * * Después de haber pasado una hermosa tarde entre los cinco, llegó el momento en el que Pete tenía que regresar a su casa. Siendo muy sincera, no imaginé que Pete se llevaría tan bien con Kansas, Ángeles y Margaret (a quien seguía devorando con la mirada cuando Kansas estaba distraído). De hecho, me tocó pellizcarlo una vez para que disimulara un poco más. Pero bueno…, dejando de lado ello, fue una tarde sin imprevistos y bastante relajada. Tarde en la que compartimos la deliciosa comida que había preparado Margaret y el delicioso pastel y postres que había horneado Ángeles. Tarde en la que Pete se animó a tocar el piano a dúo con Ángeles y en el que conversamos de muchas cosas

