Pov Austral Me despierto poco a poco y al abrir mis ojos, me encuentro con la hermosa mirada de Ángeles White. —Ángeles… —Buenos días, Austral —acaricia mi rostro. —Buenos días, nena… —le doy un beso y ella sonríe—. ¿Y Kansas? —Ya se levantó. —¿Qué hora es? —No lo sé. También acabo de despertar, pero Kansas no ha venido a levantarme, así que aún debe haber tiempo. —Entiendo… —susurro al acariciar sus cabellos. —Debe estar preparando el desayuno —señala divertida; y yo sonrío. —A mí me gusta lo que hace. —A mí también, se esfuerza mucho, pero lo que pasa es que a Margaret y a mí nos gusta molestarlo. —Comprendo… —sonrío— bueno, déjame ver la hora. Me giro sobre la cama y tomo mi celular. Lo observo y me doy cuenta de que son las 6 de la mañana. —Tenemos dos horas para estar e

