* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Austral * * * * * * * * * * * * —Muchas gracias —le dice Kansas al taxista con su acostumbrada cortesía y gentileza. —Gracias a usted —le responde aquel y, luego de unos segundos, se va. —Bueno… —articula Kansas a la vez que se gira hacia mí— entremos —me pide y, simultáneamente, pasa su mano por mi cintura para envolverla.. —Estoy muy cansada —le comento al tiempo en que él abre la puerta de entrada a su edificio para mí. Yo paso primero y él me sigue detrás. —Ven aquí —solicita cuando me vuelve a acercar a él y yo aprovecho para apoyarme en su cuerpo y posar mi cabeza sobre su pecho. —¿Estás seguro en que no hay problema con que me quede en tu casa este fin de semana? —le cuestiono nuevamente; y aquel s

