Ella aceptó y me guio a la habitación de la pequeña, en cuanto entré pude sentir una desagradable presencia. — ¿Quién es usted? — Una amiga de tu mamá, me gustaría hablar contigo un momento. La niña estaba asustada y podía verlo gracias a su aura; sin embargo, esta brillaba mucho. — Mejor váyase, va a pensar que estoy loca con lo que le voy a decir. Yo me acerqué palpando el lugar y en dirección del aura de la niña, me senté en su cama y le sonreí. — Prometo que no pensaré que estás loca, ahora dime qué ocurre. — Hay algo muy feo que se oculta en el baño de mis padres, antes entraba a jugar ahí con las cosas de mami, pero en una ocasión me apareció esta cosa y comenzó a decirme cosas muy feas. — ¿Qué te decía? — Que mi padre y sus amigos iban a ser devorados por la gran bruja, me

