**Punto de vista de Alice** Yo manejaba el Mercedes de la abuela con la música a todo volumen, ventanas abajo, viento revolviéndome el pelo, y las chicas gritando y cantando como locas atrás. Rebeca iba de copiloto, Cristina, Sofía y Julia apretadas atrás, todas borrachas de risas y de la resaca emocional de anoche. — ¡Alice, estás en modo diosa vengativa y me encanta! —gritó Cristina, sacando la cabeza por la ventana—. ¡Ese hombre se va a comer mierda hoy! Reí fuerte, pisando el acelerador. — ¡Que se joda! ¡Hoy mando yo! Llegamos al centro comercial cerca del aeropuerto y aparqué como una reina. Bajamos del carro y las chicas me miraron con orgullo. — ¡Mira esa actitud! —dijo Sofía, abrazándome—. ¡La Alice nueva nos tiene locas! — ¡La vieja Alice lloraba por un cabrón! —añadió Rebe

