Capítulo 19. Desperté en una cama que claramente era la mía. Hace un año no sentía un colchón tan acogedor que soportara mi cuerpo. Me desperté, sobresaltada y me senté en aquella cama que no era la de aquel cuartito en la que me habían encerrado, de paredes grises, sin una ventana en la que pudiera escapar. Aquella situación traumática seguía en mi cabeza, y logré mirar a mi alrededor, intentando analizar lo que ocurría. Parecía estar en una especie de habitación con decoración victoriana, con decoraciones que no parecían de la época actual. La cama tenía una especie de techo con cortinas que las adornaba y telas preciosas. Había dos sofás y una mesita ratona carísimas. Logré ver una alfombra de un dibujo que no pude identificar, pero era de color pastel con varios recortes más. Hab

