Capítulo 16. Tenía y debía admitir que la casa de Brisa era enorme en todas sus proporciones posibles. Aquella pequeña reunión que ella había mencionado, no era para nada pequeña. La entrada estaba llena de personas e incluso en los balcones de la casa había gente. Dios mío ¿estaba toda la escuela aquí? Mark nos dejó en la entrada y los tres bajamos del coche. Nos dijo que pasaría a recogernos cuando nosotros deseemos, de todas formas, yo tenía su número de celular en caso de que ocurriera algo o llamaría a mis padres. Tuve que sujetarme del brazo de Lucy para lograr obtener equilibrio ya que la entrada del suelo consistía en pequeñas piedras blancas que provocaban que mis zapatos se traben en ellas. —Te hubieras traído unas zapatillas como yo ¿por qué siempre llevas taco aguja a l

