La cuarta carta apareció donde menos esperaban—entre las páginas de un libro de contabilidad griega antigua en la biblioteca personal de Alaric. El sobre contenía coordenadas y una frase: "Cuando el mundo se estreche, busca el lugar donde el mar besa al cielo." "Es Kýthnos", identificó Arthur. "Alaric compró una propiedad allí hace quince años." La decisión de viajar solos no fue fácil. "Seré fuerte", prometió Lily, mostrando un nuevo patrón de seguridad. Tommy, abrazando las piernas de Kaelen, solo pidió: "Tráiganle un regalo a Beno del mar." El viaje fue un contraste brutal con la tensión de Stormholt. Del clima gris de Cumbria al sol abrasador del Egeo, de la presión constante a la libertad anónima. En el avión privado, Elara y Kaelen se sentaron juntos en silencio cómplice, sus mano

