Increíblemente Lek, se acaba de salvar, en lo lejano ve luces brillantes, que parecen irse poco a poco, es decir, sus antepasados acaban de evitar que Sedna logre su cometido. Por lo menos por ahora, porqué nada la va a detener, hasta lograr tener a Lek a su lado. El se siente fracasado, ella no le dijo nada, ni siquiera sabe si su amigo aún sigue con vida o ya es parte del mundo de los muertos.
Llega a su casa, no dice ni una sola palabra. Sea como sea se acaba de salvar, pero no pudo rescatar a su amigo. Comete un gran error no comenta lo acontecido a nadie, por lo menos para alertar a su familia si algo le llegase a suceder. Pero su fracaso lo gobierna, además lo perturba en gran medida, el poco apoyo de sus compañeros, y el sentirse culpable de los sucedido a su mejor amigo.
Al día siguiente, no se levanta, Ivaana muy preocupada le expresa lo siguiente: —Entiendo que te sientas muy mal, y nada de esto sea fácil para ti, pero recuerda que tienes una familia por quien luchar, nosotros necesitamos que estés fuerte, debes luchar, es lo mínimo que Ivik esperaría de ti—.
El parece ignorarla pero luego de escuchar lo último, y la mención de Ivik, le responde: —Claro, que miseria de vida, ya tu das como muerto a Ivik, soy un miserable Ivaana, no sirvo para nada, soy una simple basura, no entiendo aún que haces con alguien como yo, a lo mejor estuvieses mejor con el brujo ese, que se hace llamar nuestro chamán—.
Ivaana respira profundo, y se queda callada por un momento, luego responde: —Es increíble lo que estoy escuchando, de ti, que siempre has sido un hombre fuerte, optimista, no creo que el Lek del que yo me enamore, caiga rendido ante el primer fracaso, no tengo idea para donde fuiste ayer, tampoco te preguntare, pues con la actitud que tienes, estoy segura, no me dirás nada, pero recuerda que lo más importante es la familia—.
Lo atormenta el sentirse inútil frente a la poderosa Diosa del Mar, pero hay algo de lo motiva, el poder de ese amuleto heredado por su padre, afirmando lo que todos ya saben, ella no es la única deidad, pero por otro lado piensa ¿A quién le importaría los deseos de libertad para su amigo de un simple humano como yo? Dentro de él sabe que no puede condenarse a irse con Sedna, tiene una familia que lo necesita, además quizás sería en vano, porque ya Ivik no debe encontrarse con vida, es decir, lo que él haga o deje de hacer es sencillamente inútil. Le dice finalmente a Ivaana:
—La última caza fue una pérdida de tiempo, no se pudo conseguir absolutamente nada de provisiones, los otros hombres consideran que eso también es mi culpa, por tal razón he decidido ir a buscar provisiones solo a partir de ahora, con el apoyo nuestro hijo mayor, que le toca adelantarse en responsabilidades. A veces la vida es muy dura, y aquí no hubo otra opción—.
Ivaana se preocupa en gran medida, ella sabe muy bien lo que significa salir a buscar provisiones solo, y su hijo mayor aún no tiene las condiciones para ayudarlo en caso de presentarse algún contratiempo. Pero lo que dice Lek es verdad, a veces simplemente hay que resolver, por dura que sea la sobrevivencia, así es la naturaleza, subsiste el más apto.
Y por un momento pareciera que todo lo hecho en el invierno, no sirvió para nada, todo lo contrario, aquel encuentro con aquella deidad ha sido la peor maldición. Es más, piensa Lek, que quizás hubiese preferido morir en el frio hielo ártico.