Sedna se sincera con Lek.

1101 Palabras
En el fondo del mar, ya se encuentra Sedna en compañía de Lek. Quien está aún inconsciente por todo lo acontecido. Ella prepara todo desde su morada, para que él se sienta cómodo, tal como un Dios. Cabe destacar que en el área donde ellos se encuentran, hay oxigeno, y corteza terrestre la cual está rodeada de agua y animales marinos, algo así como un submarino gigante. Todo esto diseñado desde hace mucho tiempo, para su comodidad. Y ahí es donde llegan las almas de los difuntos para ser enjuiciadas. Lek se levanta, no puede creer todo lo que ve, está en una cómoda muy grande, rodeado gran cantidad de alimentos, vino, y una vista espectacular. A unos pocos metros se encuentra Sedna orbitando, al darse cuenta que él ya está despierto, se acerca a la cómoda y comienza a decirle lo siguiente: —Hola querido mío, no tiene idea lo que he soñado con verte aquí—. Lek muy sorprendido con ese trato de la Diosa le responde: —No comprendo que es lo que está pasando, porque estoy aquí reposando tal cual deidad, ¿A qué juega usted señora? —. Ella firmemente responde: —No estoy jugando en nada, lo único que quiero es que seas mi compañero, tú y los demás hombres de la tribu pensaban que yo te quería hacer daño, y no, en realidad es todo lo contrario, quiero que Seas el Dios del Mar junto a mí—. Lek no comprende nada, y comienza a preguntarle a Sedna: —Pero ¿Por qué yo? Si soy una simple humano más, además tú crees que sea posible, tu eres una Diosa inmortal y yo un mortal—. Sedna contesta: —Tú lo has dicho yo soy una diosa, la más poderosa, ¿Tú crees que existan imposibles para mí? —. Lek además no comprende por qué alguien así se fijaría en él. Y vuelve a preguntar: — ¿Por qué yo? —. Sedna se sincera: —Te voy a decir la plena verdad, aquel invierno que te vi buscando provisiones y rompiendo las reglas de la naturaleza te iba a castigar, y el castigo era tu vida, bueno creo que tu pensaste que iba a ser así, a cambio de eso te perdone la vida y también y llene tu transporte con alimentos, suficientes para lo que quedaba del invierno, incluso para las primeras semanas de la primavera ¿No es así? —. —Si señora, eso que usted dice es la verdad, por eso pensé que me iba a sacarificar ese día que me encontraba en compañía de los otros hombres buscando alimentos—. Contesta Lek, y Sedna continúa: —Pues no, yo iba a buscarte para traerte conmigo, pero ese hombre que se hace llamar Ivik interfirió en mi misión—. Lek recuerda a Ivik, al instante pregunta por él: — ¿Dónde está Ivik?, quiero verlo—. —Él en este momento está donde los condenados, no se sí lo sabes, pero yo soy la encargado de juzgar a los condenados—. Contesta Sedna y le responde Lek: —Pero Ivik no es culpable de nada, él siempre fue un buen tipo—. A lo que dice Sedna: —Puede que tú tengas razón en lo que dices, pero él, tu amigo demore e interfirió en mis planes, y eso es algo que me causo mucha furia, además insinuó que yo no podía conseguir tu amor, que solo amarías a una mujer, y yo estoy segura que él estaba muy equivocado—. Lek confirma lo dicho por Ivik: —Me disculpo mi señora, pero así es, yo soy y pertenezco a una sola mujer, jure pasar el resto de mi vida junto a ella, y mientras respire cada latido de mi corazón llevará su nombre—. Sedna se enfurece, y las aguas comienzan a moverse rápidamente alrededor de ellos. Lek siente miedo, pero aunque pierda su vida, jamás renunciara a sus principios y a su amor por Ivaana. Sedna se intenta calmar, y dice en voz baja: —Por las buenas o por las malas serás mío—. Sale del sitio y deja a Lek solo, quien aún no comprende ni cree lo que presencian sus ojos. Mira y busca a su alrededor a ver si existe alguna forma de huir, pero todo es agua, no hay salida. Se sienta en la cómoda y comienza a recordar a su familia. La risa y la ternura de su pequeña hija Niisa, las ocurrencias y madurez de Pipaluk, la valentía y fortaleza de si hijo varón, y la belleza, entrega y amor por su familia de Ivaana, los extraña tanto y lo que más teme es no volver a verlos nunca más. Sedna se encuentra donde guarda las posiciones que ha creado en todo este tiempo, pero necesita algo especial, algo que logra que Lek, se fije en ella, necesita “encantarlo”. Luego de una par de horas, logra algo similar a lo que necesita, pero no es suficiente para ella, entonces mientras consigue la posición totalmente confiable, decide visitar a Lek, pues, lo extraña y siente deseos incontrolables de estar a su lado. Llega y él se encuentra dormida, comienza a masajear su cabello y hablarle: — ¿Qué será lo que encuentro en ti que no me permite seguir siendo yo misma? Normalmente tengo control de mis pensamientos y sentimientos, pero cuando pienso en ti, o te siente cerca todo control se va, si tú supieras un poco lo que me haces sentir, y el poder que tienes sobre mí, no dudarías un minuto en utilizarlo, pues pondría el mundo a tus pies solo si me lo pidieras—. Lek al sentir las frías manos de Sedna, se despierta. Pero ella en este momento no se ve como el hibrido que es, pareciera ser una mujer normal, una mujer muy bella, tanto que Lek no logra reconocerla y le pregunta: — Y ahora ¿Tu quién eres y qué quieres de mi? —. Contesta Sedna: —Soy yo, la misma, claro no me reconoces porque me veo como tú, y es que yo en algún momento de mi vida fui así, tal como me vez, pero gracias a la maldad de un despiadado Chamán y la cobardía de mi padre, fui arrojada al mar, donde él me trago y me convirtió en la Diosa que hoy soy, los animales, fueron los únicos que me dieron un poco de amor, de verdadero amor—.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR