PHOEBE Steven me miró y negué creyendo que podría ver la manera en cómo suplicaba con tan solo una mirada, de inmediato él se abocó a la jueza. —Si, no creo que mi hijo esté bien o seguro en ese lugar. —No… ¡no! —grité. —Tranquila, mamá. Estás soñando. —dijo mi Noah, tocando mi mejilla con su mano. Tomé su mano para traerlo a mi cuerpo. Abrazarlo con fuerza y repartir besos en su rostro. Si, eso último había sido una pesadilla. Steven dijo que no, que estaba bien que el niño estuviera conmigo hasta que se finalizara el proceso. Luz me motivó diciendo que esa decisión podría ser un punto a mi favor. —Y es la única cosa buena que ha podido hacer tu padre. —dije y él me miró con curiosidad. —¿Me dirás que pasó? —preguntó y negué. —No, y es mejor que no sepas. No quiero que te involucr

