Después de que nos dispersamos por el cosmos y armamos el Monumento de la Eternidad, el universo quedó como en un after. Las estrellas estaban más brillantes, como si se hubieran morfado la onda cósmica que tiramos. En los rincones más lejanos del espacio, un eco de energía resonaba, recordándonos que la conexión que armamos estaba más viva que nunca. En el medio de cada estrella natal, la luz de la comprensión cósmica estaba a full. Las civilizaciones que habían agarrado la posta de la comunidad cósmica estaban re piolas, viviendo en una época de armonía y entendimiento. Las reglas del Umbral Final y la Sinfonía de las Almas Estelares eran las bases de sociedades que iban a fondo con la verdad y la conexión cósmica. En el Monumento de la Eternidad, la energía de las almas fusionadas res

