15

1202 Palabras
¡Ey, compa! En el capítulo anterior, Julia y Alejandro se mandaron al rincón del silencio, descubriendo verdades piolas y conexiones más profundas. Ahora, se encaran al siguiente capítulo, donde el santuario del corazón es el lugar para charlas sinceras y revelaciones que le ponen onda a su historia compartida. --- En una tarde de pachorra, Julia y Alejandro tiraron para un santuario antiguo rodeado de jardines re top. Mientras se paseaban por los caminos, se toparon con un anciano consejero que estaba más conectado con el lugar que vos con tu WiFi. Anciano Consejero: ¡Bienvenidos al santuario del corazón, donde se forjan los lazos más fuertes! ¿Qué andan buscando en este lugar sagrado? Alejandro: (mira el paisaje) Estamos en la movida de fortalecer nuestra conexión, aprender y crecer juntos, ¿qué onda? Anciano Consejero: En el santuario del corazón, van a encontrar respuestas a preguntas que ni se imaginaban, ¿se la bancan? --- En el centro del santuario, Julia y Alejandro se cruzaron con un ritual de promesas. Parejas de todas las edades compartían compromisos profundos y charlaban sobre el amor duradero. Mujer Anciana: (con una sonrisa) En el santuario del corazón, renovamos nuestras promesas y nos acordamos por qué decidimos bancarnos juntos. Hombre Anciano: Las promesas son como las raíces de un árbol, crecen y se la bancan con el tiempo. --- En una charla con un monje re sabio del santuario, Julia y Alejandro flashearon sobre la conexión espiritual. Monje Sabio: El amor que se cultiva en el santuario del corazón va más allá de las palabras, es una conexión que se alimenta en la quietud y la aceptación. Julia: A veces, nos preguntamos cómo carajo profundizar esa conexión. Monje Sabio: La posta está en la aceptación mutua y en entenderse sin tener que decir nada, ¡re pan comido! --- Durante una ceremonia de té en el santuario, Julia y Alejandro se relajaron con el maestro de té, que les tiró data sobre la importancia de estar ahí en el momento. Maestro de Té: El santuario del corazón está en la presencia plena. Cada sorbo de té es una señal de que tienen que estar completamente presentes el uno para el otro. Alejandro: (asiente) A veces, el quilombo del mundo nos desconecta. Maestro de Té: En este santuario, encuentran refugio para bancar la relación en medio de la locura del mundo, ¡re copado! --- En un retiro espiritual en el santuario, Julia y Alejandro se mandaron a meditaciones grupales y reflexiones con líderes espirituales. Líder Espiritual: En el santuario del corazón, la conexión se pone fuerte cuando comparten no solo las alegrías sino también las luchas más heavy. Julia: A veces, nos da cosa mostrar nuestras vulnerabilidades. Líder Espiritual: La posta es que la verdadera fortaleza está en abrirse y mostrar las debilidades. Acá, en este santuario, cada parte de ustedes es bienvenida. --- En una charla junto al estanque del santuario, Julia y Alejandro reflexionaron sobre la importancia de tener viva la llama de su conexión. Julia: ¿Pensás que nuestro amor puede ser como un santuario que siempre se renueva? Alejandro: (sonríe) En el santuario del corazón, cada día es una chance para bancar y fortalecer nuestra conexión. --- En la paz del santuario del corazón, Julia y Alejandro se metieron en la esencia misma de su relación. Cada encuentro, cada ritual compartido, iba sumando magia al relato de su historia. Con el santuario del corazón como su refugio piola, los amantes se la jugaron para el próximo capítulo, sabiendo que en este lugar especial iban a encontrar la fuerza para encarar cualquier quilombo y la onda para festejar cada alegría. ¡Jajaja, que siga la movida!Capítulo 25: En las Sendas de la Gratitud ¡Ey, colega! En el capítulo pasado, Julia y Alejandro se la bancaron en el santuario del corazón, tirando de todo un poco y encontrando significados nuevos en su relación. Ahora, se mandan por las sendas de la gratitud, un capítulo donde agarran el toro por los cuernos y celebran las cosas copadas que su amor les trajo. --- En una mañana que ilumina hasta el alma, Julia y Alejandro tiraron para un sendero que se manda por un bosque re top. Mientras caminaban entre árboles más viejos que Matusalén, se cruzaron con un anciano sabio que repartía sabiduría a diestra y siniestra. Anciano Sabio: La gratitud es como el sol que ilumina cada rincón oscuro de nuestras vidas. ¿Qué bendiciones encuentran en su viaje juntos? Alejandro: (pensando fuerte) A veces, nos clavamos en los baches y nos olvidamos de agradecer por las cosas piolas que tenemos. Anciano Sabio: La senda de la gratitud es un recordatorio de que cada desafío también es una oportunidad para aprender y crecer. ¿Capiche? --- En una parada con vistas que te vuelan la cabeza, Julia y Alejandro se clavaron un momento para pensar en las maravillas que encontraron en su relación. Julia: A veces, flasheo cómo zafamos de obstáculos y crecimos juntos. Alejandro: Y cada paso, hasta los más jodidos, nos llevó a este punto de aprecio mutuo, ¡posta! --- En una aldea re piola, Julia y Alejandro se mandaron a una ceremonia de agradecimiento con los locales. Líder de la Ceremonia: La gratitud es un acto sagrado que levanta el espíritu. ¿Qué agradecen hoy en sus corazones? Julia: Agradecemos por el amor que tiramos y por la gente que nos pinta el día. Alejandro: También agradecemos por los desafíos que nos hicieron más irons como pareja, ¡sí señor! --- Durante una cena con un fuego que daba gusto, Julia y Alejandro flashearon momentos de aprecio mutuo. Julia: A veces, la rutina diaria nos manda en cana y nos olvida de agradecer lo que tenemos. Alejandro: La gratitud es como una chispa que prende fuego al amor en nuestro corazón, ¿entendido? --- En un taller de meditación, Julia y Alejandro se encontraron con un guía espiritual que les tiró la posta sobre la importancia de la gratitud en el viaje de la vida. Guía Espiritual: La gratitud es el faro que ilumina el camino, incluso en las noches más oscuras. ¿Cómo cultivan la gratitud en su relación? Julia: A veces, decimos "gracias", pero sabemos que hay más maneras de meterle gratitud en nuestras vidas diarias. Alejandro: Queremos aprender a vivir en un estado constante de aprecio por lo que compartimos, ¡jajaja! --- En una noche estrellada, mientras volvían al refugio, Julia y Alejandro se mandaron una charla íntima sobre las bendiciones que encontraron en su viaje. Julia: ¿Y vos, colega, qué bendiciones agradeces hoy? Alejandro: (sonríe) Agradezco por cada momento con vos, por las risas y las lágrimas compartidas, y por el amor que crece con cada amanecer. --- En las sendas de la gratitud, Julia y Alejandro se mandaron a reconocer y celebrar las bendiciones que les tiraba su relación. Con cada paso, descubrían nuevas capas de aprecio mutuo y se daban cuenta de las cosas chiquitas que le ponían onda a su viaje. En el próximo capítulo, se la juegan a explorar más sobre el poder transformador de la gratitud en su amor compartido. ¡Jajaja, que siga la movida!
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR