Consecuencias Leon Había despertado con la peor resaca de mi vida y con un maldito sonido a mi lado que me recordaba que estaba en la otra punta del mundo. — Buenos días ... — dijo tío Aitor al otro lado de la línea — si no me equivoco allá son las 8 de la mañana y necesito que te des una ducha, elimines la resaca y me llames de regreso. Asentí como si él me pudiese ver — Leon, ¿me escuchas ? — me estoy levantando a la ducha... — Perfecto. Me metí a la ducha sabiendo que aquello no mejoraría mi maldito día, salí de ahí y pedí unas pastillas para la resaca a la recepción del hotel. Le volví a llamar mientras estaba tomando desayuno. — Estoy sobrio, pero con un dolor de cabeza infernal. — eso te pasa por beber la primera noche que llegas a otro país. — no me sermonees por

