Capitulo XXXVII  Era el hombre más feliz sobre la faz de la tierra, me iba a casar con la mujer que más amaba y aunque su hijo no corriera por mis venas me encargaría de hacerlo sentir como si fuese mío. Mama acompañaba a Olivia a comprar las cosas para la boda, yo iba con ella a las citas con la ginecóloga y veíamos como se iba formando él bebe. En la familia estábamos esperando dos pequeños, mis padres se emocionaron mucho al saber que dos nietos venían en camino, ellos eran los únicos que sabían del embarazo de Olivia, ni Melisa se podía enterar. Intentaba día tras día que mi futura esposa le contara la verdad a Nadir, no para que volvieran pues yo confiaba en ella pero era necesario que el tuviese conocimiento de que iba a tener otro hijo. Su padre aun no me aceptaba, antes casi nu

