Capitulo XL  Los segundos pasaban, Benjamín estaba de frente a mi esperando que el cura continuara con el casamiento, mi mirada se posó sobre Nadir pero la aparte antes de que alguien lo notara, la puerta de la iglesia se abrió y sentí todo en cámara lenta, Melisa entro por ella se veía descuidada además del maquillaje corrido en su cara dándole un aspecto aterrador. En su mano sostenía una pistola, nos apuntaba directamente a nosotros pero más que miedo lo que sentía era confusión. ¡Nadie se va a casar! - grito Melisa ¿Qué crees que haces? - Su hermanastro se iba acercando a ella pero se detuvo cuando Melisa lo apunto en el pecho. Tú no te puedes casar, Benjamín yo te amo -. ¿Qué? - gritamos Nadir y yo. Baja el arma, le harás daño al bebe - le pidió su novio. Él bebe no existe, t

