El Resurgir del Reino Parte II: El Umbral del Alba El viento había comenzado a levantarse, susurrando a través de los árboles mientras los Astros avanzaban hacia el Templo de la Aurora. Cada paso era un reflejo de su determinación, una promesa tácita de que todo el sacrificio, todo el dolor, no habría sido en vano. Sin embargo, a medida que se acercaban, la sensación de temor se apoderó de los corazones de todos. No solo luchaban contra las fuerzas del caos que aún acechaban a Adamah, sino también contra las sombras internas que cada uno debía enfrentar antes de poder continuar. En el horizonte, el Templo se alzaba como una promesa, pero su entrada no sería tan sencilla como pensaban. El terreno se volvía más escarpado, el paisaje más desolado. La fuerza del viento no era solo natura

