Sentí la mirada de los tres hombres en el automóvil, pero los ignore, Rogan soltó un gruñido de insatisfacción y arranco el automóvil. Me dedique a checar los mensajes que Vladimir me había mando hace unas horas, eran fotos del condominio que había adquirido ayer, lo compro con rapidez, pero era estable, solo lo quería para quedarme en lo que mi casa quedaba hecha. Era el piso número 22 de un edificio que no le pertenecía a la corporación Gio´s lo cual era mi objetivo para no quedar bajo la vigilancia de Luigi, contenía tres habitaciones grandes con su baño completo, una sala de estar, la cocina, una alberca privada, una oficina, un baño para invitados y la terraza. Era lo suficientemente grande para mí. Cuando llegue el condominio ya debe de estar habitable, no necesito decirles cuale

