Ya son dos semanas desde mi regreso a Las Vegas y lo único que he hecho es pasear de tienda en tienda viendo arreglos de flores, banquetes y vestidos de noche. La fiesta de compromiso, mi fiesta, seria en tres días y Denisse junto con mi madre me traían corriendo de un lado a otro probándome ropa, zapatos, maquillaje y peinado. Estaba harta, quería mandarlas a volar, sin embargo, sonreí como estúpida, me probaba todo lo que me daban y agregué de mi cosecha. Mi padre me quería perfecta y bien arreglada. Soy una mujer sensual y en mis vestidos siempre enseño un poco de piel, normalmente es pierna, porque es más fácil moverme en una pelea. Vestidos de tubo los evitaba como una lapa, una vez me puse uno en una misión, pero salió mal y termine rodeada de enemigos, termine rompiendo el vestido

