Cuando llegamos al hotel mande un mensaje al maestro avisando que el trabajo estaba hecho. Getto se metió a bañar primero. Me quite el maquillaje con el líquido especial que había hecho, quite los implantes y las lentillas. Aún podía sentir las manos de Luigi en mi cintura y oler su colonia en mi ropa. Ese hombre era peligroso y aparentaba no serlo. Su actitud siempre fue la de un lobo feroz cazando, controlo la situación y domino a los dos hombres, y ellos ni siquiera se dieron cuenta. Me quité la ropa y me puse la bata. Getto salió del baño y entre yo enseguida. Me miré al espejo y decidí no quitarme el tinte del cabello. Me bañe rápido y me envolví en una toalla, seque mi cabello con otra. Lave mis dientes con el antídoto y quite el barniz de mis uñas. Mire mis ojos en el espejo y es

