Tomás habló con el maestro y éste extrañamente accedió, ahora ya no hablamos. La verdad es que imbécil y todo, no cambian mis sentimientos, eso me hace sentir una estúpida total. Y adivinen qué... Me corté de nuevo, varias veces, muchas veces. - Lorry, cuídate mucho- como mi madre me hizo prometer iré a su casa a pasarme unas 3 semanas o 5, al fin tengo vacaciones y tengo que perderlas allá. *** El imbécil y mi mamá están riendo en el jardín, veo que comparten un cigarro, genial. La verdad sólo tengo a Dios, mi tío y mi papá, luego de esos nadie se interesa por mí. Lo único que me gusta de todo ésto es que no llamo la atención. Entro y mi mamá se dirige a salúdame, me abraza y habla estupideces, el imbécil intenta propasarse, pero en toda nuestra conversación lo único que dije fu

