Al fin clases, hoy es lunes, espero que Tomás no falte también...
Me vestí con una falda algo ancha en color morado lila pastel, hasta las rodillas, una franela-blusa blanca que dice ¿why look? Metida por dentro de la falda y unos converse blancos.
Arreglé mi cabello con una partida al lado y lo cepillé, coloqué mis lentes, tomé mi mochila y salí de la habitación.
Toda una hippie.
***
Al entrar a mi primera clase no lo veo, así que me devolveré a tomar agua a ver si cuando vuelv... Choque con alguien al girarme... Es él: está muy frío.
- hola- dice y continúa su camino, me paro frente al escritorio t yt x sentarme, aunque obviamente me dirá que con él.
****
Y así fue, estoy sentada al lado de el.
- ¿así que te gusta la lluvia?- pregunta interesado, me hace bastante gracia, ya que me está preguntando sobre el clima y eso se hace a la hora de coquetear. Suelto un resoplo- risita, sin poder evitarlo.
- ¿qué?- pregunta risueño, la verdad me fastidian sus cambios de humor.
- ¿me preguntas sobre el clima?- pregunto graciosa.
- si, creo que sí- dice algo confundido.
- pues... No, no me gusta la lluvia, lo frío, lo húmedo, nada de eso- digo algo disgustada, el ríe.
- ¿si no te gusta por qué te mudaste al lugar más lluvioso de los estados unidos- dice algo gracioso.
- es complicado- digo.
Lo que más me empieza a molestar es el hecho de que ayer me abandonó luego de besarme y ahora finge que nada pasó.
- podré comprenderlo- dice y sonríe.
- pues... Me mudé con mi tío- digo, tocan la campana y empiezo a guardar mis cosas.
-¿y?- pregunta arqueando una ceja.
- mi mamá se volvió a casar- digo y el asiente.
- ¿el no te gusta?- pregunta mientras caminamos a la otra clase.
- no, es agradable- lo pienso un poco- es solo que quería darles espacio- digo y sonrío.
- porque eras infeliz- dice.
-no...-Digo algo confundida.
- y ¿ahora eres infeliz?- pregunta.
- no- digo.
- no puedo comprenderte, me es difícil leer tu mente- dice, pero yo no le escuché, estaba atraída por sus ojos que brillaban y cambiaban de un verde a un azul.
- ¿usas lentes de contacto?- pregunto observando estos.
- no- dice y me observa a los ojos fijamente.
- tus ojos son azules, cambiaron a verde y ahora están de un azul muy brillante- sus ojos irradian luz prácticamente.
- es la florescencia- dice cerrando los ojos y caminado lejos de mi.
Dudo que sea cierto... Pero si no es eso ¿qué es? No pueden ser los lentes ya que el no tocó su rostro siquiera.
***
Estando en el estacionamiento observo hacia el vehículo de Tomás, está recostado en éste, el suelo está resbaloso, hace tanto frío que el agua ha empezado a congelarse en las calles, yo solo escucho música y nos observamos.
De pronto veo una enorme camioneta que viene hacia mi, pero antes de que llegue a toparme algo la detiene, alguien me sostiene a mí y siento que todo se une dentro de mi, siento como me flaquean las piernas y una electricidad por los rozes de la otra persona, lo observo y no me equivoqué, es él, observo la camioneta y tiene una presión muy grande ejercida, lleva un tremendo sumido de éste lado y el chico de dentro está muy lastimado, aún no quiero creer que en serio esto es obra de él.
No aguanto más, el me observa inquieto y por primera vez cambia sus expresiones reprobatorias, de superioridad y neutras; por terror y de preocupación.
-¿cómo te sientes?- no creo que logre hablar.
- estoy bien- digo muy bajo y eso produjo un bajón aún más fuerte de energía, mis ojos se cierran sin mi consentimiento y caigo en un profundo sueño.
***
Despierto en una camilla toda fría y dura, tengo a mi tío al frente y un doctor... Genial, no lo soñé, es cierto.
- quizás tiene una contusión- dice el doctor... Reviso su placa en la bata y dice: Dr. Black, es cuando noto que el es el padre de Tomás.
- Tomás me salvó- le digo a ellos.
- ¿a qué te refieres?- pregunta Carlos.
- que él me salvó- hago una pausa- aunque no se como llegó tan rápido, no estaba cerca de mi- digo, Black me interrumpe y dice:
- tuviste suerte, ahora, si usas las vitaminas que te indiqué y todo lo demás- dice sonriendo- vas a estar bien- dice sonriendo más y susurrando.
Yo sonrío para disimular y espero que me quiten algunos cables y devuelvan mi ropa.
***
Salgo al pasillo, debo hablar con Tomás ¿eso qué fué? ¿quién detiene un vehículo con las manos? eso es imposible.
Me dirigí a sala de espera y me llevo la sorpresa de verlo hablando con la peliroja "Alice". Desde que los veo ellos me miran, se despiden y el se acerca.
- ¿qué?- pregunta, con su humor tan positivo de siempre.
- ¿qué fue eso?- pregunto.
- ¿qué?- pregunta el y sonríe.
- sabes bien de que hablo, el accidente- el sonríe más.
- ¿qué con eso?- pregunta juguetón.
- ¿cómo detubiste la camioneta, además de llegar a mi tan rápido?- pregunto.
- ¿qué? Pero si siempre estuve ahí junto a ti- dice y sonríe más.
-no- digo y el me mira fijamente, veo que la niña de sus ojos crece y disminuye, como si estuviese enfocando, esto es bien raro.
- te golpeaste la cabeza, estás confundida- dice el tiernamente, sólo por eso me dí cuenta de que está mintiendo.
-no, yo sé lo que vi- digo empezando a irritarme, el frunce mucho el ceño y dice:
- y ¿qué crees haber visto?- pregunta burlonamente.
- detubiste la camioneta- hago una pausa y miro la pared, luego sus ojos- la empujaste con tu mano- digo y el me observa amargadamente- claro, luego de llegar a una velocidad sobrenatural a mi- digo y el ríe.
- nadie va a creerte, así que no importa- no puedo creer que diga eso, eso no es importante, sólo para el y yo.
- yo no se lo diría a nadie- dije y él me observa aparentemente incómodo.
-agradecelo y olvidalo- dice amenazante.
- te lo agradezco- respondo.
- ¿no piensas detenerte?- pregunta algo molesto.
-no- digo decidida.
-pues goza la decepción- dice y se va, dejándome sola en el pasillo.
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