Saca algo de su bolsillo y me tiende un paquetito de pastillas- tómate esto para el dolor- dice. - bien- digo tomándolo avergonzada. - buscaré agua para ti- dice y sonríe. Sale de la habitación y yo aún sigo bastante sorprendida. A los segundos entra y me pasa el agua. - ¿nunca te haz puesto a practicar nada?- pregunto. - pues sí ¿por qué?- pregunta burlón. - ¿qué haz practicado?- pregunto. - artes marciales, boxeo, pintura, guitarra, piano, canto, idiomas, ortografía, danza latina, cocina... Un sin número de cosas- y las sorpresas continúan. -¿tanto?- pregunto algo exaltada. - 416 años no es poco- dice el y ríe. - lo sé- digo y sonrío un poco. - debo llevar a mí sobrina a un parque...- empieza a decir sonriendo levemente mientras observa la ventana. -si...- digo algo conf

