Jamás les hablé de mí, soy una chica cualquiera, mi personalidad es algo cerrada, la verdad es que soy una mal educada aveces... suelo ser una persona muy cerrada y difícil.
Me llamaron obsesiva, "obsesiva compulsiva" ssegún la primera descripción de mi expediente en el psicólogo.
Tengo un pequeño problema que me ahoga desde niña... de vez en cuando unas voces invaden mi cabeza, no me permiten pensar e influyen hasta para concentrarme o controlarme, por suerte eso solo me sucede en algunas ocasiones. Además de que desde hace algunos años me empecé a medicar para calmar mi ansiedad.
Tengo el cabello rubio casi blanco, bastante largo, mis ojos son enormes y tupidos de pestañas, uno de ellos es verde y el otro azul, nací con ese pequeño problema, en ocasiones cambian de color, a azul más claro o verde turquesa, puede ser hasta a amarillo.
¿Qué más?...
Se me hacen pequeños hoyuelos en mis cachetes al reírme o hacer cualquier mueca y tengo las mejillas rosadas como alguien que aguanta mucho sol.
Mi cuerpo no es nada del otro mundo, tengo pocos senos, trasero regular, manos pequeñas, pies bastante delgados y pequeños, cintura pequeña y todo lo demás bien pequeño y delgado, se debe a mi desinteres hacia la comida, la verdad es que apenas tengo tiempo para dormir.
***
Luego de estar lista para la escuela, sí, escuela, aunque al fin estoy en el último año.
Me coloqué una camisa blanca, un jean azul claro y unos tenis negros, mis lentes algo grandes para mi cara, siempre uso unos aretes pequeños de diamantes transparentes y una fina cadena de oro, con un dije de corazón con las iniciales de mi papá Eduard Swait y el corazón se puede abrir, dentro esconde una foto mía y de él.
***
- buenos días- dice mi tío al verme bajar por las escaleras.
- hola - digo y el sonríe.
- te llevaré ¿lista?- pregunta.
Le muestro mi mochila en señal de respuesta (es morado lila).
-vamos- dice sonriendo y frotando mi cabello como si de un perrito se tratara.
***
Al llegar al hotel... Digo, colegio, me desmonto y mi tío me tiende 100 DOLARES por si quiero algo... No sé si es porque fuera pobre o qué, pero la verdad esto es demasiado para mí.
Veo unas chicas que parecen travestis entrando por la puerta principal, llevan minifaldas, vestidos extra cortos, carteras en vez de mochilas y como si fuese poco unos kilos de maquillaje.
Me dirijo hasta la entrada, pero fallo en algo, todos me observan, yo solo me hago la estúpida y continúo caminando.
Me toca historia, así que me dirijo hasta este, me topo a las travestis al entrar, están en las cuartas sillas, en hilera, yo me dirijo al 1er asiento, al frente del escritorio del maestro.
- rarita- me grita una de las chicas, creo que su líder.
Se preguntarán ¿líder? Pues sí... Ese tipo de chicas siempre tienen una y las otras suelen ser los perros falderos.
Noto que las sillas son dobles, creo que tendré que compartir con alguien.
Yo la ignoro y miro el pizarrón.
A los segundos se para frente a mí, es una rubia cabello perfecto, ropa corta y muy alta, parece una perfecta Barbie, solo que una con cuerpo mas voluminoso, prefectos senos, enorme trasero y muslos de infarto, creo que con uno de los de ella se podrían hacer 3 de los míos.
- cuando te hablo; me haces caso ¿ok?- dice ella frente a mi.
- ¿me hablas a mi?- pregunto alzando las cejas.
- obviamente, aunque veo que eres ciega así que podría serte difícil lograr notarlo- dice riendo- deberías operarte, tus ojos son horribles- dice aún riendo.
- ¿qué?- pregunto, ella me mira fastidiada y yo la miro retadora, todos nos ven, pero la verdad eso no me importa.
-¿ también tus oídos tienen un defecto?- pregunta graciosa.
- ¿qué?- pregunto de nuevo y ella luce más enojada.
- estás loca- dice.
-¿ qué?- pregunto de nuevo y todos ríen.
- si crees que jugarás conmigo te estás equivocando estúpida- dice.
-¿qué?- pregunto sonriendo, ella parece estar enloquecida, cierra sus puños y me mira con ojos de puro enfado.
- mira maldita enana, déjate de estupideces y...- la puerta se abre y entra un chi... El chico de mi balcón, el hermoso.
Ella sólo se queda petrificada observandolo.
Yo solo sonrío con amargura.
El se queda de pié, me mira de un momento a otro sus ojos cambian de expresión, tapa su nariz y labios con su mano, se dirige hacia la puerta, pero el maestro entra antes de el ir a mitad de camino.
Quisiera entender que es lo que le sucede, no huelo mal.
¿O sí?.
- buenos dias señor Black- dice el maestro.
- buenos días maestro- dice.
Se acerca acá, se sienta del lado de la ventana y me mira.
- buenos días jóvenes, hoy van a aprender sobre los estados y cual es el trafico de drogas de cada uno del continente americano- dice este- página 28- dice.
El acerca con la mano que no cubre sus labios fuertemente, el libro, tiene la mano convertida en un puño y la arrastra por la mesa, como si escondiese algo.
Para tomar el libro acerco mi mano a este y accidentalmente rozo su mano, está muy fría, es prácticamente como tocar hielo, pero además de eso, siento una corriente eléctrica.
Lo miro y está tenso, aún mira mis ojos, yo sólo giro mi cabeza nuevamente y me dedico a examinar el libro.
***
Suena la campana y camino fuera del aula, ahora tengo álgebra, esto será de lo mejor, soy buena en álgebra.
Al entrar en el aula el chico de mi balcon está en esta clase, camino hacia dentro y un pequeño ventilador me refresca, el me observa y tapa sus labios de nuevo ¿apesto o algo así?
- que ojos- me dice un chico que me ha hablado desde que llegué.
- gracias- digo y miro hacia el frente, ya que entró el maestro.
- buenos días chicos ¿que tal sus vacaciones? - dice el maestro sonriendo, es un hombre de algunos 38 años, es agradable por lo que veo.
Todos gritan un bien al unísono, yo ni el idiota dijimos nada.
- que bueno, veo que hay estudiante nueva- dice el maestro sonriendo- ¿cual es tu nombre?- mierda, no quiero que el imbecil lo sepa.
- Lorry Swaitt- digo y le sonrío, el loco a mi lado sonríe.
- pues bienvenida y espero que bla bla bla...- dejé de hacerle caso.
- muchas gracias maestro- digo.
- siéntate con Tomás- dice señalandolo.
Me dirijo al asiento, me siento a su lado y lo miro, el mira hacía el frente, me mira y vuelve al frente, sus ojos son azules... un azul llamativo, entonces en las orillas se va transformando a verde, son enormes yp2p p tupidos de pestañas, sus cejas bastante negras y tupidas, con una forma arqueada espectacular, pero ahora extrañamente, están verdes.
- página 47- el se queda inmóvil, me huelo el cabello, quizás si apesto de verdad.
- hola- dice el compañero de al lado.
Le sonrío y hago un gesto con la mano.
Está totalmente incómodo, es como si estuviera obligado a permanecer quieto, de un momento a otro se levanta y se dirige a la puerta con prisa, al instante tocan el timbre y yo tomo mis cosas y lo sigo.
Está donde la secretaría.
- ¿no podría ponerme en cualquier otra?- dice neutro, al parecer notó mi presencia, miró sobre su hombro.
- no, todas están llenas, me temo que tendrás que quedarte en esa clase- dice ella y le sonríe, el sonríe también y dice:
- muchas gracias- se gira y camina hacia la puerta que está a mi lado.
- tendré que aguantarlo- dice cuando pasa por mi lado y empuja la puerta, sale y esta vuelve a cerrarse.
Me dejó fría, incluso me siento algo espantada, yo no le hice nada ¿por qué me trató así?
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