***NARRA SANTIAGO*** Llegué de vuelta con Eduardo después de dejar a Bella en su casa, sin querer en el camino empezaron a brotar mis lágrimas de tristeza, de desolación, ¿Por qué Raquel tenía que hacerme la vida imposible?, era injusto que no pudiera darme simplemente el divorcio y me dejara ser feliz con Bella, me quedé sentado en el jardín de Eduardo con mi mirada fija hacia la nada. Llorando y muy triste, entonces Eduardo, se sentó junto a mí con una taza de café. -Santi, anímate hombre. Por favor, sabes de sobra que odio verte triste – me dijo Eduardo muy triste. -Eddy, tú no sabes, lo que la amo. Lo que me cuesta soltarla – le dije abatido. -Sé que te cuesta, pero sé también que te admiro más por eso hermano, soltar lo que amas es el acto de amor más grande que existe – me dijo

