***NARRA SANTIAGO***
Me encantaba ponerla nerviosa, ella era increíble, desafiante y apasionada, se quedó inmóvil al sentir mi mano rozar y apretar la suya, bajó la mirada y noté cómo removió sus piernas debajo del mantel, lo que de inmediato desató mis instintos, pensaba en levantarme de mi asiento y besarla, con todas las ganas contenidas durante dos años, pero en lugar de eso me contuve pues viendo su manera de actuar, supe que debía ir con cautela. Después de unos minutos callados e inmóviles ambos, Bella quitó su mano rápido y le dió un trago a su café, mientras que yo recuperé mi postura de caballero de sociedad, sentado normal ante una chica preciosa.
- Bella, perdona mi atrevimiento, pero quiero saber si tienes novio - le pregunté conteniendo el aire en mis pulmones.
- Santiago, por favor... No tengo, ¿Contento? - me preguntó ella con sarcasmo.
- Feliz, no sé si los hombres están tontos o ciegos, que no se percatan de tu hermosura - le dije cortejandola de nuevo.
- No es eso Santiago, los hombres no quieren salir con actrices, es una situación difícil, no les gustaría ser novios de una mujer que se besa con otros en los comerciales de televisión - me respondió Bella, en un tono muy realista.
- A mí no me importaría, si fueras mi novia, te llevaría orgulloso de la mano por todos lados - le dije muy feliz.
- Gracias Santiago, ahora me toca preguntar a mí, ¿Tienes hijos? - me preguntó ella, viéndome directo a los ojos.
- No Bella, soy casado pero no tengo hijos, no me gustan los niños - le respondí tajante.
- Ya veo, ¿Tú esposa sabe qué estás aquí conmigo? - me preguntó Bella muy intrigada.
- No, pero si lo supiera, no me importa. Raquel sabe que tenemos que hacer la campaña publicitaria para los hoteles - le dije muy seguro.
- Ya veo, a lo mejor a tú esposa no le parece que yo sea la imagen de tu cadena hotelera - me dijo Bella muy abatida.
- Raquel no toma las decisiones en mi trabajo, ni en mi vida. Pero no hablemos de mí Bella, cuéntame de Kate, ¿Tiene mucho siendo tu representante? - le pregunté cambiando el tema con estrategia.
- No, apenas un año, pero me gusta mucho lo que hemos logrado juntas - me dijo Bella con esa sonrisa que me provocaba, querer comérmela a besos.
- Bella, ¿Cuándo podrías hacer una prueba, para la campaña publicitaria? - le pregunté emocionado.
- Cuándo usted me diga, claro en caso de que Kate y usted se pongan de acuerdo - me respondió Bella, retrocediendo dos pasos y volviendo a hablarme de usted, cuando ya nos habíamos tuteado.
- Nada de usted, sólo Santiago - le dije con una sonrisa.
- Cuando tú me digas Santiago - me respondió ella visiblemente nerviosa.
En eso empezaron a poner música romántica ahí en el café y ella se ruborizó y se puso aún más nerviosa, miraba constantemente su reloj, pensé que quería salir corriendo, así que traté de ganar tiempo haciéndole más la plática.
- Bella, ¿Tienes hermanos? - le pregunté de manera casual.
- Sí una hermana mayor, ¿Y tú Santiago? - me respondió ella y se interesó por mí, lo que me emocionó muchísimo.
- Sí, si tengo, hermanos y hermanas - le respondí con una sonrisa.
- Qué bien. Santiago, me tengo que ir, ¿Podemos pedir ya ma cuenta de favor? - me dijo ella, a mí no me quedó otro remedio que acceder, no quería asustarla.
- Claro Bella, lo que tú quieras - le respondí como un caballero.
Pedimos la cuenta y salimos del café, tomé a Bella de la mano, sin pensarlo y nos fuimos caminando, ella estaba desconcertada cuando me interne en el parque con ella, ya siendo de noche y nos sentamos a la orilla de una fuente, de pronto sin más me acerqué a ella y la besé lentamente, saboreando cada milímetro de sus deliciosos labios sabor a fresa, la sentí estremecerse entre mis brazos y después abrí paso en mi boca con mi lengua obligándola a abrir sus labios y pegarse más a mí, mientras nuestras lenguas se devoraban intensamente y ella comenzaba a agitarse, de pronto ella interrumpió el beso y se separó de mí de manera rápida.
- Santiago, ésto no está bien - me dijo al tiempo que se separaba de mí.
- ¿Por qué no?, Me encantas Bella - le dije desesperado.
- Y tú a mí, pero no puedo, entiéndeme Santiago y si seguiremos así, considera ésta la última vez que tú y yo nos vemos - me dijo ella tratando de alejarme.
- Está bien Bella, perdóname que esto no vuelve a pasar, ¿Trato profesional? - le dije y le extendi mi mano para hacer un pacto de paz.
- Trato profesional - me dijo ella con una sonrisa y estrechando mi mano.
Platicamos un poco más y después regresamos al restaurante, dónde ella tomó su carro y yo tomé del mío y ahí nos despedimos.
Me fuí hacia mi casa, pensando en ella y aspirando su aroma al perfume de Bright Crystal de Versace, esa mujer era no sólo bella, era sofisticada y era un diamante en bruto al que yo quería pulir y hacer brillar, llevaba en mis labios guardado el sabor a sus labios y sin duda alguna esa noche soñaría con ese beso apasionado que nos dimos en la fuente del parque, ¿Qué tiene Bella de especial, para que no pueda dejar de desearla ni de pensar en ella?...
***NARRA BELLA***
Me fuí conduciendo mi auto, rumbo a mí casa, llegué y mi papá estaba con sus amigos y vecinos jugando dominó, me invitaron a unirme y jugué con ellos, tomamos vino, además de pasar un buen rato y divertirnos. Me hacía mucha falta despejar mi mente para no pensar en Santiago, pero era totalmente inevitable, en especial hoy que nos besamos, no sé cómo es que fuí tan débil y caí ante el influjo de sus labios, pero es que me gusta a morir. Pero ya, tenía que desechar esa idea de mi cabeza tonta, si es que quería trabajar con él.
Cuándo se fueron los amigos de mi papá, le ayude a recoger la cocina, se me hacía raro que Alondra no estuviera, pero después recordé que ella odia a los amigos borrachos de mi papá y siempre que venían ella de iba a dormir con mi tía Claudia, así que estábamos solos mi papá y yo, después de recoger la cocina, nos dimos las buenas noches y yo me fuí a mi recámara, dónde me tumbé en la cama a soñar con los besos de él, de Santiago, estaba en mi nube de ilusiones cuándo me llamó Kate.
- Bella, Ave María purísima - me dijo Kate para confesarme.
- Sin pecado concebido - le respondí riéndome yo.
- Bella, platícame todo, ¿Si creyó Santiago que soy tu representante? - me preguntó Kate muy emocionada y al parecer tomada, estaba más alegre que de costumbre.
- Sí se lo creyó todito amiga, es más le caíste bien por lo que noté, pero ya hasta que leas los papeles y decidamos que hacer, lo volveré a ver - le dije muy nerviosa.
- Bella, cuéntame más, ¿A donde fueron? - me preguntó Kate que me conocía a la perfección y no se quedaría jamás con dudas.
- Me invitó o casi me obligó a ir a tomar un café, así que fuimos al café de cerca del parque y literal, me estuvo tirando la onda amiga - le dije a Kate muy emocionada.
- ¿Qué te dijo, Bella? - me preguntó Kate con insistencia.
- Que le gusto y le encanto y que si él no fuera casado, me pretendería, que soy muy bella y bla bla bla - le dije imitando las palabras de Santiago.
- Wow, no inventes Bella y ¿Qué hiciste tú? - me interrogaba Kate con insistencia.
- Yo le calme sus intenciones y le dije que aunque no fuera casado, yo no podría tener nada con él, porque no mezclaba lo personal con lo profesional - le respondí yo a Kate.
- ¿Él qué te dijo?, Ese hombre es un modelo, es un rey y un Dios y cuándo lo ví llegar por tí, lo ví arder de deseo, pensé que estarías con él en la cama ahora, Bella - me dijo Kate lo que pensaba y vaya que sí qué me conocía, mejor de lo qué me conocía yo misma.
- Me dijo que respetaría que yo quisiera un trato profesional, pero es muy dificil Kate, él me pone nerviosa y cuando estoy con él, no sé qué me ocurre, me siento vulnerable y muy insegura y también me preguntó si Cristóbal era mi novio - le dije a Kate contándole más de mí salida con Santiago.
- Eso se llama estar celoso, Bella ¿Trabajarás con él?, Creo que debes pensartelo bien - me dijo Kate con mucha seguridad.
- Claro, bueno eso en caso que cuándo haga mi prueba para el comercial de sus hoteles le guste - le respondí a Kate.
- Yo creo que le encantará y sobra decir que para tí es una oportunidad de oro, digo sus cadenas de hoteles abarcan México, Argentina y Chile, te harías mundialmente famosa Bella, quizás después te llegue tu oportunidad de hacer una serie o novela, pero por otro lado, corres el riesgo de caer en la cama con él y que te le vuelvas una maldita obsesión - me dijo Kate haciéndome pensar más las cosas.
- Y eso qué no te imaginas lo peor Kate - le dije con muchos nervios.
- ¿Hubo algo peor?, Bella no me digas que se metieron mano - me dijo Kate asustada.
- No amiga, pero cuándo salimos del café nos sentamos en la fuente del parque y él me besó y yo no me pude resistir, sentía que me iba a caer al agua, que quería que él me hiciera el amor, ahí mismo sin importar nada más, Kate él es el mejor hombre que yo he tenido en la cama y mira que tengo camino andado - le dije a Kate con mucha seguridad.
- Bella eso no debe pasar, creo que es mejor que no trabajes con él, que luches por tí misma en trabajar por tus sueños, no quiero que te conviertas en la amante de ese hombre porque no dejará a su esposa por tí, sabes cómo es eso, no ha sido tú primer casado, pero Santiago está en otro nivel y la esposa debe ser de familia muy poderosa, recuerda cuando la conocí hace dos años en el restaurante - me dijo Kate asustada y de algún modo, me contagió su miedo a mí, ella era siempre mi voz de la razón.
- Lo sé Kate, pero es la oportunidad de mi vida y no la quiero rechazar, además quedaste de apoyarme - le dije casi llorando.
- Ok, te apoyaré con la condición que sóla no estarás de nuevo con él, es obvio que ese hombre te daña y así al menos puedes controlarte estando yo presente - me dijo Kate muy preocupada por mí.
- Amiga, eres la mejor, me has dado una gran idea. Podemos hacer un contrato nosotras con nuestras propias cláusulas y él debe sujetarse a nuestras condiciones o no trabajaré con él - le dije a Kate muy emocionada.
- Me parece excelente Bella, mañana empiezo a elaborarlo y te lo mando y si tú quieres que le pongamos algo más, lo vamos adecuando, Bella yo sólo quiero que seas feliz - me dijo Kate muy contenta.
- Yo quiero que ambas lo seamos Kate, tú si me estás atosigando con preguntas pero no me cuentas de tu cita.
- Me ha ido fatal Bella, nos fuimos a un bar y el tipo quedó ahogado de borracho, para colmo de mis males terminé pagando yo la cuenta, pues todo se gastó en beber y le faltó mucho dinero y todavía lo tuve que enviar en taxi a su casa, así que queda descartado ya para no verle jamás como pretendiente - me dijo Kate desilusionada.
- Kate no te lo quise decir, eres mucha mujer para él, pero verás que pronto te llegará el hombre que sea digno de ti - le dije animandola.
- Nos llegará Bella a las dos y el tuyo puede ser un galán de Hollywood - me dijo Kate emocionada.
- Yo sólo quiero alguien que me ame - le dije sonando un poco tonta.
Platicamos un rato más y después nos despedimos y me dormí soñando con Santiago y con qué entraba a mi recamara y me besaba ... ¿Qué rayos, me pasa con ese hombre?...