Amanece un nuevo día y aunque para Melany y Jhon, la noche anterior fue un total desastre, para Samantha y Jhoseph había sido el comienzo de algo parecido al cese al fuego en las guerras, un pacto para el logro de un objetivo en común, cuidar del embarazo de sus gemelos mientras cubrían ante la abuela la mentira sobre su relación. En el transcurso de la noche, almohadas, sábanas y cuanta barricada había colocado ella desapareció como arte de magia y allí se encontraban esa mañana entrelazados de manera extraña y más pegados que chicle en silla escolar, así que cuando Samantha abrió los ojos de primera, se encontró en esa guisa, no hallaba la manera de soltarse y salir de la cama sin despertarlo, estaba casi totalmente acostada sobre el pecho desnudo de Jhoseph, una pierna pasaba por debaj

