Al llegar al edificio donde vive Jhon todavía la excitación y el deseo están a flor de piel, decididos por vivir el momento después de bajarse del auto entre besos llegan al ascensor,—Todavía no puedo creerlo, que estés aquí conmigo, que puedo sentir de nuevo tu piel, tu sabor,— mientras lo dice, con sus labios recorre su cara, mandíbula y cuello donde se queda unos minutos disfrutando de su aroma y terso de su piel, —Te deseo tanto, que no he parado de ansiar este momento, no sabes el miedo que tenía de no volver a encontrarte después crucero, temí haber perder la oportunidad de continuar nuestra historia, pensé que eras un producto de mi imaginación cuando te vi que ibas a tomar el ascensor en mi empresa, dime que en este tiempo tu cuerpo y tus besos solo han sido míos, que tal como yo t

