Instintivamente corté el beso y me alejé de él, eso definitivamente no había estado bien porque yo no estaba dispuesta a darle una oportunidad y eso, era totalmente injusto para él. Me sentí terrible, me enojé conmigo misma y me fui caminando sola, dejándolo ahí, solo y confundido. Es que no supe que otra cosa hacer. Que desastre me había vuelto. Ni yo me reconocía. Agradecí al universo que Ethan no me siguió porque ahora mismo estaba tan avergonzada, enojada, decepcionada de mí que solo quería ocultarme en mi galería y pintar sobre esto que estaba sintiendo, pero no tenía las llaves de la galería y tampoco quería ir a casa, así que continué caminando y caminando, necesitaba hablar con alguien, pero si llamaba a Bree me iba a regañar desde que segundo uno que le contara y yo no estaba de ánimos para eso, así que me decidí por llamar a Emma.
-Dime por favor, que me estas llamando del baño de su casa mientras él te espera para una noche de sexo.
Suspiré y negué, como si ella pudiera verme. –Lamento decepcionarte, pero no. ¿Puedo ir a tu casa?
-Claro que puedes venir. Pongo a enfriar un par de botellas de vino.
-Gracias Emma –Dije cortando la llamada y apagando mi teléfono.
No sé por qué fui a casa de Emma, porque no quise hablar. Me sentía terrible por el beso con Ethan.
-Sabes que puedes contarme lo que sea Sky.
Asentí –Lo sé, pero no te preocupes, estoy bien.
Ella suspiró y me sirvió otra copa –No estás bien ¿Qué pasó?
-Me beso –Solté sin más.
Ella mi miró sonriente, podría jurar que hasta orgullosa y empezó a dar saltitos de felicidad. Unos segundos después se detuvo y me miró con el ceño fruncido.
-Ok ¿Por qué no estas feliz?
Suspiré y eché la cabeza hacia atrás en señal de frustración. –Porque eso no debió pasar Emma, estuvo mal.
-Pero Sky ¿Cómo va a estar mal besar a alguien que te gusta?
-Porque es injusto, no está en mis planes darle una oportunidad, que yo lo bese y lo ilusione para nada es algo terrible.
Ella se cruzó de brazos –Mírame Sky –Dijo seria. Levanté mi cabeza del sofá y la miré –¿No le quieres dar una oportunidad por todo lo que pasó con Ian verdad?
Asentí ¿Qué iba hacer? ¿Negarlo?
Ella suspiró –Sky, no cualquier hombre que se acerque a ti te hará sufrir. Ian es un idiota que perdió a una gran mujer y él lo sabe, lo sabe perfectamente, es por ello que te busca todo el tiempo.
Yo la miré confundida, sin entender a qué se refería porque Ian había dejado de buscarme hace mucho ya. Pero no tuve no que hablar porque Emma me lo aclaró sin necesidad de que yo preguntara.
-Si, Ian ha venido un par de veces a buscarte.
Inmediatamente cubrí mi rostro en señal de que todo se estaba yendo a la mierda para mí, que Ian apareciera otra vez me destruía por completo, no estaba segura de que sentía por él, habían sido años en los que lo había venerado a pesar de que era un idiota, eran años perdidos que le había dedica solo a él, en los que lo había amado solo a él y eso no le había importado nada. Me había desechado como a una basura y se había enamorado de otra mujer sin importarle que yo estaba ahí esperándolo, que yo estaba ahí amándolo. Me enojaba tanto porque esas son cosas que yo no haría, no me atreví jamás a mirar a ningún otro hombre porque estaba con él. Nunca entendía que pasó, en serio nunca lo entendí, el solo me dijo amo a alguien más. No sé en qué momento pasó. ¿Qué había hecho mal para que él se enamorara de alguien más? No saberlo me frustraba mucho. Había hablado de esto con Bree y lo había hablado con Emma también. Sus respuestas fueran literalmente la misma “No hay nada malo que hayas hecho, Ian es un idiota, eso es todo” y j***r, yo sabía que en el fondo ellas tenían razón, pero mis inseguridades salían a flote con esto. Yo para nada había sido una mujer insegura antes de esto, y para ser sincera, mi vida se resume en yo antes de Ian y yo después de él. Porque de esa Sky no quedaban rastros. Y lo lamentaba tanto porque yo era tan feliz. Emma me sacó de mis pensamientos con un abrazo enorme. Me hizo pensar en que extrañaba locamente a mi hermana, así que tenía que volver, aunque sea por un par de días y encerrarme con Rachel y con ella. Esa misma madrugada saqué un boleto de avión, que me costó un ojo de la cara, pero consideraba que valía completamente la pena, para cuando llegué, Bree y Rachel estaban desayunando. Me lancé en los brazos de mi hermana y Rachel se lanzó en los míos, como diciéndome que me había extrañado, y a esto es a lo que yo llamo felicidad. Bree no me preguntó nada, pero es que no necesitaba hablar para que ella entendiera todo.
-Esta mañana no iré a trabajar, me quedaré con ustedes –Dijo llenándonos de besos a las dos.
Yo asentí sonriente y Rachel me miraba embelesada. Creo que me había extrañado tanto como yo a ella porque se quedó tranquila en mis brazos mientras yo estaba recibiendo mimos de su mamá.
-Ahora no te voy a presionar, pero hablaremos de esto más tarde.
Asentí porque sabía que no tenía escapatoria.
Rachel se quedó dormida en mis brazos, ella era una bebé extremadamente dormilona, así que no me extrañaba, un par de caricias en su cabello y ella caía rendida en los brazos de Morfeo. Era tal cual su madre. Apenas la acosté en su cuna, Bree me arrastró fuera de la habitación y me interrogó.
-Quiero saberlo todo. ¿Cómo estuvo la cena? ¿A dónde te llevo? Quiero detalles.
Suspiré y asentí –La cena estuvo increíble, Ethan se portó maravilloso y no tengo queja alguna –Dije encogiéndome de hombros.
- ¿Y la parte donde me explicas porque viniste de improvisto y por qué estas así?
-Vine de improvisto porque las extrañaba –Dije con una sonrisa.
-Sí, eso lo sé, pero hay algo más, mi poder de gemela me lo dice.
-Ambas sabemos que eso no existe. –Dije negando mientras reía.
-Sky. Estoy esperando.
Aparté la mirada y ella suspiró –Para que tú me apartes la mirada, las cosas tienen que estar muy jodidas.
-Bree Knigth, deja de analizarme –Dije cruzándome de brazos.
-Perdón, es una costumbre –Dijo con media sonrisa.
-Lo besé y me sentí terrible por ello.
-j***r al fin un beso, pobre hombre, tuvo que esperar tanto por ello. –Dijo feliz.
-¿Me estas escuchando? Me sentí terrible.
Asintió –Quise no escuchar eso.
-Vamos Bree, ponte de mi lado y entiéndeme, no quiero tener que tocar una fibra sensible tuya para que me entiendas.
-Te doy permiso a que la toques, porque no te estoy entendiendo.
-Que conste que tú lo pediste –Dije suspirando –Aquí vamos, Supongamos que aparece el hombre perfecto en tu vida ahora misma.
Bree negó sin dejarme terminar y yo la regañé –Concéntrate Bree, que aún no he terminado. –Dije seria –Prosigo, y que ese hombre perfecto te demuestra todos los días que es el indicado para ti, y todos lo adoran, incluyéndome. Todos quieren que te des una oportunidad con él, pero tu evidentemente no estas lista porque aun amas a Ramsés.
Ella se quedó perdida en la nada sin decir nada y creo que mi ejemplo le había hecho más daño del que quería imaginar. Tardó varios segundos en reaccionar y yo ya estaba por volverme loca.
-Entiendo tu punto y perdóname por presionarte. Pero considero que no son situaciones iguales y que tu mereces amar a alguien más.
Suspiré derrotada –El meollo del asunto es que no estoy lista.
-Sky –Dijo ella tomando mi mano –Te voy a explicar porque te presiono –Suspiró –Por Ramsés y yo ser unas cabezotas tercas, perdimos mucho tiempo, un tiempo que era valioso, pudimos habernos amado desde el día que él me abordó en ese restaurante, pudimos haber formado una familia y Rachel pudo haber conocido a su padre, de haber sido así ella tal vez tendría unos 7 años y un par de hermanitos más y yo –Suspiró –Yo pude haber tenido más tiempo con el hombre que amaba. Hay demasiadas cosas que no supe de él y cosas que siendo sincera, no me dio tiempo de contarle, cosas que le dije que algún día le contaría y ese día no llegó porque se nos terminó el tiempo –Dijo entre lágrimas. Sus palabras me hicieron entrar en razón, porque eran tan sabias y vividas. Cuando logró tranquilizarse encendí mi teléfono. Tenía un montón de llamadas perdidas de Ethan. Le devolví la llamada y el primer timbrazo me contestó.
-Gracias a dios Sky, he estado preocupado por ti, no debiste haberte ido así, era tarde para que estuvieras solo. Fui un idiota tenía que haberte seguido.
-Estoy bien, quiero pedirte perdón.
- ¿Perdón por qué?
-Porque me he comportado mal contigo, porque mereces una oportunidad y yo te prometo que te la voy a dar. Besarte fue wow, sentirme a salvo, sentirme en casa y eso definitivamente me gustó. Perdóname por huir, pero es que estoy aterrada, estoy aterrada de volverme más loca por ti y que de un momento a otro me dejes.
Él se quedó en silencio mucho tiempo, más del que yo puedo imaginar. Y yo estaba por volverme loca hasta que habló.
-Perdóname, creo que me quedé un poco el shok porque no puedo creer que estés diciendo eso.
-Si sientes que es mucho házmelo saber por favor.
-¿Mucho? Nunca tendré suficiente de ti Sky. ¿Dónde estás? Quiero verte ahora mismo.
Yo reí nerviosa –Estoy en New York.
-Lo escuché reír –¿Cómo te escapaste de mi tan rápido? Voy para allá.
-No, espérame allá. Me voy a quedar un par de días aquí y vuelvo.
-Está bien, entonces no me queda de otra que decírtelo por teléfono. Sky, he estado loco por ti desde el primer día que te vi, si existe el amor a primera vista tiene que ser esto porque no le encuentro otra explicación. Si, sé que he sido un calenturiento, creo que actuaba así porque quería demostrarme a mí mismo que yo podía seguir, porque era evidente que tu no querías nada conmigo, pero una parte de mi luchaba todo el tiempo por ti, una parte no se rendía y le agradezco porque gracias a ella me vas a dar una oportunidad. Yo te prometo Sky, no, te juro, que nunca te voy hacer daño y que cada día me voy a esforzar por ser mejor para ti.
Sus palabras me llegaron al alma, sé que todo esto me iba a costar un poco, porque mis entradas en razón duraban poco y mi inseguridad se hacía presente, pero lo iba a intentar, tenía que dejar el miedo atrás o iba a vivir por siempre estancada.