Ethan lo pensé un par de segundos y negó –No me voy a ir de tu lado, ya fue suficiente de ser un idiota. Suspiré –Como quieras Ethan. –Un rato después, una enfermera me puso un calmante porque me estaban matando los dolores y me quedé profundamente dormida. Cuando me desperté, mamá tomaba mi mano hecha un mar de lágrimas. Me llenó de besos a penas me moví y yo la tranquilicé diciéndole que estaba bien. Cuando en realidad estaba jodida. Me dolía hasta la vida. Y mi situación con Ethan no me ayudaba mucho que digamos. Los vi a Bree y a el hablar y deduje que ya se habían contentado porque cuando me dormí, estaba uno en cada extremo de la habitación, lo más alejados posible. Mamá se tranquilizó un rato después y yo le insistí a Bree para que se fuera a casa. Al menos una de las dos tenía qu

