—Cadetes tomen asiento ahora. — dijo unos de los agentes encargados de darles la bienvenida. Cada uno llevaba, una camisa azul cielo, con corbata negra, sobre esta un chaleco antibalas, con las siglas del FBI en la parte izquierda del pecho. Las placas colgaban de su pecho, iban armados, y los tres parecían tener una cara de poco amigos, su tío no le dirigió ni una mínima mirada, por ella estaba bien, de esa forma no se convertía en el eslabón débil de la camada. Aunque por la manera en que todos la observaban, suponía que ya lo hacían, seguramente el rumor de que entro al programa, gracias a un contacto, ya lo manejaba todos los nuevos reclutas, todo gracias al niñato mimado que conoció antes. Volteó el rostro para ver como ese imbécil de Lane, se sentaba a su lado, este se atrevió a g

