Saskia movió la cabeza aturdida, sintió la fuerte luz del foco colgando sobre su cabeza contra sus ojos haciendo que los cierre y luego los vuelva a abrir, intentando enfocar. Las cuerdas rodeaban cada parte de su cuerpo. Primero sintió como sujetaba sus brazos hacia atrás, luego como las cuerdas pasaban por su abdomen haciendo que esté sentada con la espalda recta contra el respaldo. Quiso mover sus pies, pero estaban atados el uno con el otro. Movió su cabeza aún costado, todo parecía darle vueltas. Tenía el cabello pegado a su rostro con una fina capa de sudor. Su herida en la cabeza estaba abierta, donde efectivamente la sangre había caído libremente por su mejilla haciendo que después de las horas que estuvo inconsciente se haya secado a su piel. —¡Ya despeeeeerteeeeeeé! —Gritó a

