―¿Y eso por qué?, yo creo que, si ya lo hemos hecho otros veranos, en este no nos van a decir que no. Bueno, yo al menos no creo que vaya a tener problemas, ya te he dicho que he apretado con los libros y pienso que no me voy a llevar ninguna sorpresa con las asignaturas. ―No, verás, ¡espera!, si no es eso, es que este verano nos ha salido algo distinto. ―Cuenta, cuenta, a ver si me entero de algo de una vez ―le dije con impaciencia. ―Mira. Tú sabes que por aquí viene el Padre José María, de vez en cuando. ―Bueno, algo de ello sé, por eso no me acerco yo ―le contesté bajito. ―¡Te pillé!, ya sabía yo que algo te pasaba para no visitarnos ―me dijo dándome una palmadita en el hombro―., pues que sepas que él nos ha preguntado muchas veces por ti ―añadió. ―Bueno, ¿y eso por qué?, si no me

